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TENDENCIA PELIGROSA

La noche bonaerense: terminaron en el hospital 270 jóvenes alcoholizados
Fue durante el último fin de semana y son datos oficiales. El relevamiento se realizó sólo en seis hospitales del conurbano. Y la cifra representa el 12 por ciento de los casos atendidos por guardia.

 Los fines de semana se transformaron en un espacio peligroso en la Provincia por el exceso de alcohol y drogas entre los jóvenes: el viernes, sábado y domingo pasado en sólo 6 hospitales bonaerenses atendieron a 270 jóvenes intoxicados, según datos del Ministerio de Salud.

Representan el 12% del total de atenciones en las guardias de esos centros de salud (2.130). Otros datos resultan más preocupantes: el 62% de esos pacientes tiene menos de 25 años (el resto, menos de 30) y un tercio había salido de un boliche.

Otras derivaciones del descontrol nocturno también se reflejan en las emergencias hospitalarias: el 43% resultó herido en peleas callejeras. Y el 22% tuvo un accidente de tránsito por conducir intoxicado. Según estadísticas oficiales: en Buenos Aires pierden la vida 1.250 jóvenes por año por conducir alcoholizados.

El relevamiento se hizo en tres centros de salud de La Plata y en hospitales de Morón, Tigre y Moreno. Es decir, es una muestra parcial que no incorpora los datos de otros 71 hospitales provinciales y más de 130 nacionales y municipales de Buenos Aires.

"Cada vez ingresan más chicos de 14, 15 y 16 años. Los cuadros tienen el mismo patrón: consumen todo tipo de bebidas y muchos terminan en coma. Este fin de semana tuvimos 16 casos y resultó algo menor que el fin de semana anterior porque a fin de mes baja el movimiento en la noche", dijo a Clarín el médico Alberto Maseira, del Hospital "Güemes" de Haedo, en el oeste del conurbano. El profesional aseguró que "la adicción no tiene clases. Llegan pibes en 4x4, junto con adolescentes de asentamientos de la zona".

El ministro de Salud provincial, Claudio Zin, presentó el resultado de la encuesta para sostener la iniciativa del gobierno que pretende controlar la actividad nocturna. Daniel Scioli anunció anteayer que presentará una ley para limitar el horario de acceso y de cierre de los boliches, lo que ya generó controversia.

El tratamiento médico para superar las secuelas del abuso en la ingesta de bebidas requiere un mínimo de cinco horas. Pero también se registran episodios de "coma alcóholico" que demandan uno o dos días de internación. "Si no hacemos un seguimiento, estos chicos vuelven el fin de semana siguiente", explicó Alejandra Fontao, directora ejecutiva del hospital "Magdalena V. Martínez" de Tigre. "Hemos antendido adolescentes embarazadas por intoxicación", aseguró la médica a Clarín. "Este fenómeno tiene otras consecuencias: la ingesta excesiva y la mezcla con psicofármacos aumenta la violencia y los desbordes de los chicos", aclaró Fontao.

Hace cinco días, las cámaras de video de la Municipalidad platense filmaron una "guerra" callejera en pleno centro, casi al mediodía. Los involucrados salían de un after hour.
Pero las noches violentas ya provocaron muertes, y hubo al menos tres víctimas fatales en el último mes en territorio provincial. Dos adolescentes murieron en Junín, luego de peleas callejeras a la salida de locales nocturnos. Y hace tres semanas Juan Maldonado (24) murió en la puerta de Alcatraz, una boite de Berisso, cuando un grupo de "patovicas" comenzó a disparar con armas en una pelea a la madrugada.

  De la euforia al coma alcohólico
"Lo primero que ocurre con el alcohol es la deshinibición y la euforia, que es en realidad lo que buscan los chicos. Es reír por cualquier cosa, hablar sin parar, tener excitación psicomotriz. En esta etapa hay alteración de los reflejos", explica Flavia Vidal, coordinadora del Centro de Emergencia de Toxicología del Hospital Italiano. "Luego se produce una depresión del sistema nervioso. Aumentan los retardos en las respuestas, hay somnolencia, se ve doble, se pierde el equilibrio, se traba la lengua, se siente frío, taquicardia, baja el azúcar y la sensibilidad, la sangre se pone ácida, se achican las pupilas. Luego viene el coma alcohólico y el riesgo de paro respiratorio". Vidal distingue entre sexos: "Ellas tienen menos masa muscular y menos tejido adiposo. Toman con el estómago vacío y mezclan con bebidas con azúcar. No tienen una enzima y les hace absorber el alcohol al 100%".

AUTOR: Por: Fabián Debesa
FUENTE: Diario Clarín.com; edición impresa
http:/ www.clarin.com/diario/2009/09/04/sociedad/s-01991958.htm 

FECHA: Viernes 4 de septiembre de2009 

 

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